Hay energías que no son tuyas, pero se quedan. Se acumulan en silencio, afectando cómo sientes, piensas, respiras. Este ritual está creado para una limpieza más profunda. No superficial. No simbólica. Real. Los smudges trabajan sobre la aura, despejando capas acumuladas. La lavanda introduce calma y lleva el proceso hacia dentro. Las velas violetas activan transformación — no solo limpieza, sino cambio. La sal rosa sella, absorbe y finaliza el ritual. Es un proceso de liberación. Dejar ir lo que nunca debió quedarse.